El cuerpo requiere de cuidados especiales para funcionar adecuadamente 
Y tu se lo puedes dar

Boca y el Mal Aliento:  El mal aliento se debe a una mala higiene dental y es signo de mala salud, pero otros factores también influyen, como problemas de encías, caries, infecciones de nariz o garganta, dieta inadecuada, estreñimiento, fumar en exceso, bacterias extrañas en la boca, mal funcionamiento del hígado, indigestión, mala digestión de proteínas, gastritis, estrés, etc.  Para combatir este problema es necesario lavarse los dientes y la lengua después de levantarse y después de cada comida, los jugos de verduras verdes con clorofila, vitamina A y del complejo B le ayudan a combatir infecciones ya que limpian la sangre y el colon. El ajo actúa como antibiótico destruyendo bacterias extrañas en boca y colon.  Mastique zanahorias crudas y tostadas sin freír para limpiar los dientes y perejil, cilantro u hojas de menta para el mal aliento, no olvides el uso de hilo dental.  Otro detalle importante es que el yogurt mejora la flora intestinal lo que ocasiona el mal aliento.  Como  último punto es necesario evitar el exceso de azúcares.


Estómago: Para evitar las frecuentes molestias estomacales es importante comer despacio, raciones pequeñas y ligeras en cada comida de ésta manera la producción de ácidos gástricos será la adecuada. Procure no hacer ninguna actividad fuerte después de comer, esto dificulta la digestión. Si padece de gastritis tome el jugo de 1/4 de col en ayunas por una semana.  Para las úlceras se recomienda la col, ajo y el zinc.


Corazón:  Órgano vital y susceptible a deteriorarse por agentes externos y ambientales. Protéjalo con antioxidantes como vitamina A, C, E y selenio. Consumir alimentos con vitamina D y potasio ayudan a la función del corazón,  Consuma vegetales de hoja verde, brócoli, nopales, zanahoria, chile, jitomate, plátano, papa, frutas cítricas, melón, guayaba, fresas, kiwi, pescado, aguacate, almendras, aceites vegetales, leche, quesos, fríjol de soya y avena. 
Si hay hipertensión, consuma alimentos ricos en calcio.


Cerebro y Memoria:   Para que la función cerebral se lleve a cabo adecuadamente se requieren suficientes concentraciones de nutrimentos.  Para mejorar la función cerebral se debe incluir diariamente alimentos ricos en vitaminas del complejo B como arroz, pan y cereales integrales, soya, leguminosas (fríjol, lenteja, etc), germinado de trigo, almendras, nueces (comerlos en lugar de las grasas o alimentos grasosos), pescado, pavo, carne sin grasa y levadura de cerveza. Alimentos ricos en lecitina y cromo como fríjol de soya, hígado, huevo, queso, leche, coliflor, papa, zanahoria.  Ejercitarse es importante y caminar es muy buena opción. Aprenda a respirar profundo, esto mejora los niveles de oxígeno del cerebro.  Mantenga activo el cerebro pensando y haciendo actividades que estimulen la mente.


Piel: El deterioro de la piel se relaciona con el consumo excesivo de alimentos muy  condimentados, líquidos muy calientes, alcohol,  estrés, exceso de calor o de frío. Para cuidarla se recomienda tomar mucha agua, evitar alimentos fritos, grasa animal, azúcares, chocolates, fumar (causa arrugas, sobretodo en la boca), excesivo contacto con el sol (causa resequedad, envejecimiento prematuro, manchas, salpullido). Consuma mucho ajo, cebolla, espárragos, avena, alimentos altos en calcio y de 2-3 veces por semana coma huevo. Las frutas y verduras tienen antioxidantes (vitaminas A, C, E y selenio) y mantienen la piel hidratada.


Cabello y Caspa:  La caspa se debe a un mal funcionamiento de las glándulas sebáceas en el cuero cabelludo, produciéndose más grasa y a un hongo. Evite los alimentos fritos, leche y quesos con grasa, azúcares, harinas, chocolates, nueces, etc. Su dieta debe contener de 50 a 75% de alimentos crudos, consuma yogur y alimentos ricos en vitaminas del complejo B. Evite jabones irritantes, cremas y shampoos muy grasosos y con químicos. La pérdida de pelo se puede deber a una mala circulación, cirugía, enfermedad, radiación, pérdida repentina de peso, deficiencia de hierro y vitaminas, consumo insuficiente de alimentos, estrés, embarazo, diabetes, enfermedad tiroidea, herencia y quimioterapia.


Intestino:  Un intestino sano es aquel que está libre de toxinas y de desechos. La mejor forma de mantener limpio el colon es consumiendo alimentos altos en fibra. Los tés de manzanilla, limón y ajo ayudan a la desinflamación y a  la limpieza del intestino. Prefiera las verduras crudas y en todas las comidas consuma por lo menos un alimento con fibra. Beba abundantes líquidos, 1.5 a 3 litros diarios, evite las grasas, carnes, leche y quesos con mucha grasa y alimentos fritos. Los jugos de frutas naturales como el de melón y limón, son excelentes limpiadores del intestino.


Hígado: Importante cuidar éste órgano porque intervine en el  metabolismo y en la utilización de los hidratos de carbono, proteínas y grasas. Puede haber deficiencias de vitamina A, D, E y K, alteraciones en la asimilación de calcio, estreñimiento, intoxicación y sobrepeso. Se requiere consumir alimentos con vitaminas del complejo B y hierro. Para librarlo de toxinas se recomienda el  jugo de betabel, limón, zanahoria, espinaca y perejil.


Huesos: El sol ayuda a fortalecer los huesos por medio de la activación de la vitamina D, la cual interviene en la captación del calcio por los huesos. También el sol disminuye los niveles de glucosa en la sangre, mejorando la actividad de la insulina; por éstas dos cuestiones es bueno tomar un poco de sol después de comer. Los alimentos ricos en calcio incluyen los lácteos, quesos, brócoli, frijoles, sardinas y charales.  Las acelgas, verdolagas, espinacas por su contenido de fitatos, inhiben la absorción de calcio, por lo que no se deben consumir junto con alimentos ricos en calcio.


Sangre:  La sangre necesita liberarse de todas las toxinas acumuladas. Tomar en la mañana y en la noche por 3 días el jugo de limón,  betabel y zanahoria ayuda a  desintoxicar la sangre . Tome por lo menos 8 vasos de agua al día. Los jugos de verduras verdes también ayudan. Para la producción de glóbulos rojos son importantes las verduras con clorofila, es decir, las verdes como la calabaza y los chiles, por su  contenido de hierro. Para tener mejor efecto evite las harinas y las grasas en exceso. Para evitar que la sangre tenga grasa y haya riesgo de ateroesclerosis, son recomendables las grasas poliinsaturadas como las que se encuentran en los aceites de cártamo, girasol, canola, olivo, en el aguacate, almendras y pescado.


Cara, problemas de Acné: El acné y la piel grasa, se debe a la excesiva producción de grasa por las glándulas sebáceas.  Las personas que presentan este problema deben tener una dieta que reduzca las infecciones de la piel manteniendo la sangre libre de toxinas, que mantenga la piel tersa, suave y tonificada, que repare las células dañadas, que promueva el crecimiento de nuevas células, que ayude a la cicatrización y a la circulación de la sangre hacia la superficie de la piel y que fortalezca el tejido epitelial. Una dieta que contenga altas cantidades de vitamina A, B y C, así como zinc, cromo y grasas insaturadas dará éstos beneficios. Consuma  frutas cítricas en la mañana y en la noche, verduras de hoja verde, pescado, pollo, papa, manzana, aceites vegetales, arroz, cereales integrales y leguminosas.


Sistema inmunológico:  El jugo de verduras ayuda al sistema inmune y previene enfermedades: combine el jugo de limón, zanahoria, betabel, apio, espinaca, col, cebolla, ajo y  perejil. El exceso de grasa y colesterol en sangre deprime al sistema inmune y son más frecuentes las enfermedades. Por esto, son importantes las grasas insaturadas, el cobre y el zinc: salvado, pescado, nueces, pan integral, carne roja sin grasa, ciruelas pasas y aceites vegetales